Las recientes denuncias de abusos en la comunidad religiosa de Las Siervas del Plan de Dios han sacado a la luz un oscuro capítulo en Colombia, donde varias religiosas han sido víctimas de agresiones por parte de sus superiores. Este escándalo, que comenzó a ser investigado en Perú y Chile en 2022, ahora revela una realidad aterradora en El Carmen de Viboral, Antioquia, donde el abuso psicológico, espiritual y sexual ha marcado la vida de estas mujeres.
Contexto del escándalo
Desde su fundación, Las Siervas del Plan de Dios, una congregación que se ganó notoriedad mundial con su grupo musical formado en 2014, ha estado rodeada de controversias. Las monjas, conocidas como las ‘monjas roqueras’, se presentaron en importantes escenarios, incluyendo la Jornada Mundial de la Juventud en Panamá, logrando un gran éxito con canciones como «Hoy despierto», que acumuló 5.9 millones de vistas en YouTube.
Sin embargo, detrás de su imagen pública, las religiosas enfrentaron un entorno opresivo. Varias de ellas han comenzado a contar sus historias de abuso, describiendo un ambiente donde la violencia y la explotación eran parte de la rutina diaria. Las superiores, que seleccionaban a las aspirantes basándose en el estatus económico de sus familias, ejercían un control extremo sobre las jóvenes, muchas de las cuales eran vulnerables y provenientes de contextos desfavorecidos.
Testimonios de las víctimas
Una de las jóvenes que se unió a la comunidad a los 17 años ha compartido su desgarradora experiencia en el Hogar Santamaría. Según su relato, fue sometida a un régimen de terror psicológico, con un control estricto sobre sus comunicaciones y emociones. La joven recuerda que solo podía comunicarse con su familia cada dos semanas, siempre bajo vigilancia, lo que agudizó su sensación de aislamiento y desesperanza.
El abuso que sufrió fue más allá de la privación de libertad. Esta víctima mencionó que su consejera, Claudia Marcela Duque, intentó seducirla emocionalmente, llevándola a su habitación en contra de su voluntad. «Yo me sentía incómoda, pero no podía decir que no», confesó, revelando el profundo miedo que experimentó al verse atrapada en una situación de la que no podía escapar.
El testimonio de esta joven es solo una de muchas historias que comienzan a salir a la luz, revelando un patrón de abuso que ha permanecido oculto durante años. La hermana María Rosaura González Casas, quien coordinó una investigación sobre el abuso en la vida religiosa femenina, señala que una de cada cinco monjas en América Latina ha sufrido algún tipo de abuso en entornos eclesiásticos, y el 20% de ellas ha sido víctima de agresiones sexuales.
Implicaciones de las denuncias
Las revelaciones sobre el abuso en Las Siervas del Plan de Dios plantean serias preguntas sobre la cultura de silencio y complicidad dentro de la Iglesia. A pesar de que se han implementado protocolos para proteger a los menores de edad contra el abuso en el clero, las experiencias de las monjas sugieren que el problema se extiende también a las religiosas, donde las dinámicas de poder y el machismo prevalecen.
La hermana González Casas destaca que es fundamental que estas historias sean escuchadas y que las instituciones eclesiásticas asuman la responsabilidad de investigar y sancionar a los culpables. “Es hora de revelar lo que ha sucedido con nosotras, que solo hemos sido mano de obra barata de una Iglesia machista y misógina”, enfatiza, subrayando la necesidad de un cambio radical en la cultura institucional que perpetúa el abuso.
La comunidad de Las Siervas del Plan de Dios, que había alcanzado fama internacional, ahora enfrenta un escrutinio que podría cambiar su futuro. Las sobrevivientes, aunque marcadas por el trauma, están empezando a alzar la voz, y con ello, la esperanza de que otras mujeres en situaciones similares también encuentren la fuerza para contar sus historias y buscar justicia.
Con información de El Tiempo.