En un dramático episodio que marcó la vida de Mateo Yepes Serna y su madre, Marta Serna, el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió Pereira dejó a la familia atrapada bajo los escombros del edificio Los Álamos. Sin embargo, un cambio inesperado en su rutina permitió que Mateo pudiera salvar a su madre, aunque él mismo quedó sepultado durante varios minutos.
El terremoto y sus consecuencias
El sismo, que ocurrió en horas de la tarde, causó el colapso del edificio donde residían Mateo y su madre. La magnitud del temblor se sintió en varias ciudades de Colombia, pero fue en Pereira donde se registraron los daños más severos. El edificio Los Álamos, de cinco pisos, se convirtió en un símbolo de la tragedia, con imágenes que muestran la devastación y el caos que siguieron al terremoto.
Los informes iniciales indican que al menos diez personas quedaron atrapadas bajo los escombros del edificio. La situación de Mateo fue particularmente angustiante, ya que cuando se produjo el desplome, él se encontraba en el momento justo que le permitió reaccionar rápidamente para ayudar a su madre.
Una rutina que salvó vidas
Mateo Yepes, que se encontraba en el quinto piso del edificio, había desarrollado una rutina diaria junto a su madre que incluía momentos de convivencia y apoyo mutuo. Sin embargo, un pequeño cambio en esa rutina fue lo que, irónicamente, le permitió salvar a Marta. Cuando el temblor inició, Mateo logró empujar a su madre hacia un lugar más seguro, pero el costo de esa acción fue alto: se encontró atrapado bajo los escombros.
Los minutos que siguieron fueron desesperantes, tanto para Mateo como para su madre. Mientras él luchaba por liberarse y pedir ayuda, Marta, que estaba en una posición más favorable, pudo gritar pidiendo auxilio. Esta acción fue crucial, ya que facilitó que los equipos de rescate llegaran a tiempo para ayudarles.
Recuperación y esperanza
Tras ser rescatado, Mateo fue trasladado a un hospital donde se le realizaron varias evaluaciones médicas. A pesar de las lesiones sufridas durante el desplome, incluyendo una fractura en la cadera, su estado de salud ha ido mejorando con el tiempo. Las imágenes de su recuperación han comenzado a circular en redes sociales y han generado un fuerte impacto emocional en la comunidad. La historia de Mateo y su madre ha resonado en muchos corazones, simbolizando la lucha por la vida en medio de la adversidad.
La familia, ahora en proceso de recuperación, ha recibido el apoyo de amigos y vecinos, así como de organizaciones que han ofrecido ayuda. La comunidad se ha unido para brindar asistencia no solo a ellos, sino a otras familias afectadas por el terremoto. La solidaridad ha sido un elemento clave en este momento difícil, mostrando que, a pesar de la tragedia, hay luz en la unión y el apoyo colectivo.
Con información de El Tiempo.