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Cómo tributan las apuestas deportivas

Apuestas

Las apuestas deportivas viven su época dorada en pleno siglo XXI. Lo que ha sido siempre una tradición extendida en ciertos países ha comenzado a extenderse como la pólvora en otros, esparciendo este modo de juego, que a día de hoy dispone de más vertientes que nunca.

Así, tanto las casas de apuestas físicas como aquellas radicadas en el ámbito online no dejan de aumentar su número de clientes, moviendo una cantidad de dinero cada vez mayor. Sumado a la creciente popularidad de todo tipo de deportes y las opciones para apostar a los mismos, conforman un engranaje donde el juego y las ganancias rápidas son las principales protagonistas.

Sin embargo, lo que se suele desconocer es la cara B de este campo: la fiscalidad. Lo generado mediante las apuestas es susceptible de ser declarado y, en buena parte de los casos, así habrá que hacerlo. Conviene conocerlo, por consiguiente, para evitar sustos con los organismos reguladores correspondientes.

Apuestas deportivas

Apuestas deportivas: cómo declarar los beneficios

Los beneficios de apuestas deportivas es el escenario soñado por todo aquel dedicado al juego. La obtención de una caja positiva significa que se ha acertado en lo apostado y que, por consiguiente, se obtiene un rédito por ello, que variará según la cantidad jugada y los factores que condicionen cada una de las elecciones en particular.

A pesar de ello, y aunque se tiende a ver el mundo de las apuestas deportivas como un mero juego o pasatiempo, generar dinero a través de ellas acarrea de manera inevitable una serie de obligaciones fiscales. Se ha de cumplir con ella de manera escrupulosa, especialmente si las ganancias son cuantiosas, para que estas queden en todo momento dentro de la legalidad vigente de cada país.

Declaración tributaria de las apuestas deportivas

Las ganancias del juego han de verse reflejadas en las correspondientes declaraciones que se realicen a la Administración, si es que no se paga un impuesto de manera directa al cobrar el premio. En países como Colombia se realiza de esta última forma, pero en territorios como España es el declarante quien, de manera proactiva, tiene que declarar aquello que ha generado en los pasados meses.

La casuística de España

En España, así como en otros muchos países, se tienen que plasmar los beneficios de las apuestas en la propia declaración anual de la Renta, si así procediera. Para ello se deberá tener en cuenta el tipo de importe total generado, así como las diferentes retribuciones obtenidas por el trabajo a lo largo de ese periodo.

Así, por ejemplo, quien facture por su trabajo menos de 22.000 euros anuales no estará obligado a declarar beneficios del juego que tengan un valor inferior a los 1.600 €. Estos valores cambian en función del aumento de la renta propia por rendimientos del trabajo, produciéndose una correlación inversa: cuanto más se gane como motivo de la actividad laboral, menor será la cifra a partir de la cual haya que declarar aquello obtenido por las apuestas.

Los premios en casas físicas, un tema distinto

Las apuestas online son las que más de moda se encuentran en la actualidad. La facilidad que ofrece internet para acceder a las casas de juego y poder abrir o cerrar posiciones allá donde uno se encuentre han supuesto un cambio radical en la manera de jugar. Sin embargo, los locales físicos de apuestas viven también su particular auge.

En ellos, entre otros beneficios, uno puede obtener ciertos beneficios exentos de tributación fiscal, a menos que uno registre cada cobro con su nombre. Esto, en cantidades interiores a los 2.000 euros (salvo que exista un ingreso a cuenta) es poco probable. Así, en ellas existe un cierto tipo de beneficios resultantes de las apuestas deportivas que no se declaran.

Aunque Hacienda exige la declaración de todos estos datos, la realidad es que resulta imposible realizar un seguimiento de aquello generado mientras, como se ha dicho, no sea vinculado de forma directa a la persona y el dinero se entregue en metálico. 

Tributar de acuerdo a la ley es fundamental

La tributación fiscal de los beneficios obtenidos por el juego es una obligación imprescindible para aquellos que realizan apuestas con cierta asiduidad y disponen de unas ciertas ganancias al final del año. El Ministerio de Hacienda, en países como España, lleva a cabo un control exhaustivo de todo aquello generado por una persona de manera anual, y no pueden existir anomalías que vengan derivadas por el dinero obtenido a través de las apuestas deportivas.

Así, habrá que efectuar un seguimiento de las mismas e incluirlas en la declaración de la Renta correspondiente. El importe total a pagar al erario público variará, como se ha mencionado, en función del tramo del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) en el que se encuentre cada uno. De este modo, en relación a los rendimientos del trabajo obtenidos a lo largo de este periodo, el resultante total en materia impositiva variará entre el 19 y el 45 %.

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